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TRASTORNOS SEXUALES

Las disfunciones sexuales abarcan diferentes formas de incapacidad para participar en una relación sexual deseada. Según los casos, se trata de una falta de interés, una imposibilidad de sentir placer, un fracaso en la respuesta fisiológica necesaria para la interacción sexual, o una incapacidad para controlar o sentir el orgasmo. Y son debidos a múltiples causas como por ejemplo: modelos inadecuados, expectativas, presión social,…

Nuestro equipo de psicólogos fijaran los siguientes objetivos durante las primeras consultas son:

  • Realizar un diagnóstico preciso.
  • Que entiendas tu disfunción sexual.
  • Elaborar un plan de tratamiento.

Durante el tratamiento marcaremos una serie de ejercicios y tareas para realizar en casa, en solitario o en pareja. No es necesario disponer de pareja para tratar las disfunciones sexuales. ¡Contacta ahora con nosotros!.

Trastornos sexuales por dolor  

Transtorno sexual - Desarrollo-Continuo.comLas mujeres que padecen este tipo de trastorno, no consiguen disfrutar de las relaciones sexuales con su pareja y acaban por evitar las relaciones. Mentalmente asocian el sexo con dolor y sentimientos de culpa hacia su pareja.

Dispareunia 

Decimos que existe dispareunia cuando existe dolor persistente o recurrente en genitales antes, durante o después de la relación coital. Aunque hablemos de «dolor» son igualmente válidos síntomas y expresiones como escozor, desgarro, ardor o quemazón, picor o desagrado. La alteración no está provocada únicamente por falta de lubricación o por un vaginismo.

La localización puede ser en el:

  • Introito; (Orificio de la vagina)
  • Interior de la vagina;
  • Región pélvica (profundo).

Vaginismo 

La característica esencial del vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos que rodean el tercio externo de la vagina. Ésta contracción puede ser recurrente o persistente frente a la introducción del pene, los dedos, tampones… De este modo la mujer experimenta una incapacidad para poder mantener relaciones sexuales con penetración, debido a que la musculatura de la vagina se contrae de manera involuntaria dificultando o impidiendo totalmente la penetración.

Trastornos de la excitación sexual de la mujer

Incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación, hasta la terminación de la actividad sexual. El trastorno provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales. Las causas que generan el trastorno de la excitación sexual en la mujer pueden ser orgánicas (las mujeres posmenopáusicas sufren sequedad vaginal) y psicológicas como por ejemplo la falta de educación sexual.

Trastornos orgásmicos femeninos

La disfunción orgásmica femenina hace referencia a la ausencia o retraso, persistente o recurrente del orgasmo, tras una fase de excitación sexual normal. La alteración provoca malestar acusado y/o dificultad en las relaciones interpersonales.

Durante las relaciones sexuales, las mujeres anorgásmicas habitualmente entran en una lucha interna por alcanzar el orgasmo que acaba por generar mucha tensión en sus relaciones sexuales.

Trastornos del deseo sexual

Transtorno deseo sexual

La persona que sufre falta de Deseo Sexual no consigue disfrutar de sus relaciones sexuales y tiende a evitarlas. Las consecuencias más inmediatas son el deterioro de la relación de pareja y los conflictos entorno a su relación sexual, que contribuyen a erosionar aún más el deseo sexual de la persona afectada.

Deseo sexual hipoactivo

Es la disminución (o ausencia) de fantasías sexuales y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. Generalmente las personas que tienen el deseo sexual reducido, no inician casi nunca las relaciones sexuales, y solo la llevan a cabo “a regañadientes” cuando es la pareja la que lo decide.

Trastorno por aversión al sexo

Aversión y evitación activa del contacto sexual genital con la pareja. La aversión al contacto genital se centra en algún aspecto particular del sexo (secreciones genitales, penetración vaginal, etc), aunque hay personas que muestran repulsión por todos los estímulos de tipo sexual, incluso los besos y los contactos superficiales.